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Historias y su Audiencia

Por Iva May, 6 de octubre

Traducido por Rocío López

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Las enseñanzas de Jesús con parábolas es como arrojar un anzuelo encebado al agua para ver quién muerde. Su piscina es el mundo, y su cebo es el Evangelio. Jesús usa las parábolas del reino de los cielos para demostrar los dos grupos de personas en el grupo de la vida: los de la incredulidad y los de la fe.

Es obvio que la multitud disfruta los mensajes de Jesús sin aplicarlo a sus vidas. La parábola de la semilla y la parábola de las malas hierbas, que contienen solo dos grupos de personas, se ponen debajo de la piel de los discípulos, e inmediatamente buscan a Jesús para aclarar: «Sus discípulos se acercaron a Él diciendo: «Explícanos la parábola del cizaña del campo” (Mateo 13:36).

La lámpara, el trigo y la cizaña, y las parábolas enseñan exclusivamente el Evangelio. La parábola de la semilla ofrece tres tipos de no productores (duros, poco profundos, distraídos) y tres tipos de reproductores (reproductores de 30, 60 y 100 por ciento). La parábola de las malas hierbas muestra dos tipos de semillas: buena semilla y la falsificación plantada por el enemigo. Tanto el trigo como las malezas se reproducen. La cosecha revela el final de cada uno: las malas hierbas se cosecharán y se quemarán, mientras que el trigo se cosechará y se llevará al granero del maestro. La parábola de la red revela dos tipos de peces, el bueno y el malo, y la eventual separación de ambos. Jesús revela: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.” (13:50). La semilla de mostaza y las parábolas de la levadura resaltan los pequeños comienzos de la fe y su gran influencia. El tesoro escondido y las parábolas de perlas ordenan una respuesta de rendición absoluta y elogian la alegría que trae la respuesta.

Las parábolas del reino de los cielos enseñan pequeños comienzos y rendición. Aunque la semilla de mostaza es pequeña, «a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol» (13:32). La levadura hace que la masa en la que se mezcla se multiplique (13:33). La buena semilla aprovecha el suelo fértil y cultivado, madura y se reproduce. Quienes descubren tesoros en un campo venden todo lo que tienen y compran el campo (13:44). El tesoro vale todo lo que el hombre posee. Lo mismo con la perla de gran valor. Nada (incluido todo lo que tiene) excede su valor e impide que el buscador lo posea (13:45-46).

Estas parábolas separan al buscador real del casual y revelan la naturaleza del crecimiento espiritual: la proclamación precede a la fe, y toda fe comienza pequeña. Los discípulos demuestran las verdades enseñadas en las parábolas de Jesús.

La interacción de los discípulos con Cristo enseña que las circunstancias a menudo maduran la fe de aquellos que siguen a Cristo, empujándolos a producir 30, 60 y 100 veces. Jesús se duerme rápidamente en el bote después de informar a sus discípulos que deben ir al otro lado del lago. Surge una tormenta y sus discípulos entran en pánico: debe haber sido una tormenta terrible, para asustar a los discípulos, que son pescadores experimentados. Su fe disminuye a medida que aumentan los vientos. Creen sus circunstancias actuales sobre la palabra de Cristo. Jesús usa esta experiencia para madurar este suelo, sus discípulos, en el cual ha sembrado tan cuidadosamente la buena semilla.

Finalmente, Jesús usa parábolas para separar a los incrédulos de los creyentes: “Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.” (Lucas 8:10).

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Mateo 8:22-27; 13: 10-52; Lucas 8: 9-18, 22-25; Marcos 4:21-41):

Jesús usa parábolas, no estadísticas y datos, como vehículos a través de los cuales comunicar la verdad espiritual. ¿Cómo pueden sus seguidores adoptar su método para compartir el Evangelio hoy?


¿Qué revelan las parábolas del reino sobre la obra de Dios?


Jesús inicia el viaje de los discípulos a través del Mar de Galilea con: «Pasemos al otro lado» (Marcos 4:35). Su viaje es interrumpido por una tormenta. ¿Qué les enseña esta tormenta acerca de Jesús? ¿Sobre su palabra y sobre ellos mismos?

Una Nación que se le Acaba el Tiempo

Por Iva May, 11 de agosto

Traducido por Rocío López

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Los días de Judá como nación están contados. El rey Joaquín, su familia y 10,000 de su pueblo han sido «expulsados» de la tierra y llevados prisioneros a Babilonia. Mientras que el remanente bajo Sedequías piensa que han experimentado un respiro, en verdad la nación tiene menos de una década para vivir.

El SEÑOR predice que vendrá una semilla en La Era de la Creación. Él le promete a Abraham una gran nación en la Era de los Patriarcas. Fusiona a los doce hijos de Jacob en una nación en la Era del Éxodo, y les da la tierra de Canaán como herencia en la Era de la Conquista. La Era de la Conquista narra la conquista y división de la tierra por parte de Israel. Después de que Josué muere, Israel entra en la Era de los Jueces, que dura aproximadamente 350 años. Numerosos ciclos de pecado, opresión, arrepentimiento, liberación y paz caracterizan este período en su historia. Dios los libera fielmente de sus opresores cuando claman a él. El nacimiento del profeta Samuel marca el comienzo de una nueva era, donde Israel exige un rey como las naciones a su alrededor. La Era del Reino registra los reinados de Saúl, David y Salomón. Después de que Salomón muere, el reino se divide: se forman diez tribus en el norte de Israel, y las dos tribus restantes se convierten en Judá, creando La Era del Reino dividido. Al igual que el amanecer que abraza el horizonte, la Era del Cautiverio se eleva en el futuro inmediato de Judá.

«¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra de Jehová!” Grita Jeremías (Jer. 22:29). “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.» (23:5). Dios ha pactado con su pueblo para darles una tierra propia, pero su pacto está condicionado a que Israel lo ame y lo obedezca. Estos momentos son raros en la historia de Israel. Jeremías predice un día en que un Rey «ejecutará juicio y justicia en la tierra».

Israel tiene una rica historia que abarca más de 1300 años entre la conquista de Canaán y su establecimiento como nación, hasta la época de Cristo. Todos estos años se pasan en la tierra de Canaán, excepto los setenta años que se pasan en Babilonia. Cuarenta años después de que Jesús asciende al Padre, el Templo de Jerusalén es destruido y los judíos son «expulsados» una vez más de la tierra. Mil novecientos años pasan antes de que los judíos regresen a la tierra para convertirse en una nación una vez más.

Ninguna otra nación tiene una historia así con Dios. La historia de Israel no es un registro de su fe, sino de la fidelidad de Dios a su pacto y su deseo de glorificar a su Hijo Jesús. Un día cumplirá la promesa y restaurará el reino bajo el verdadero gobernante, la raíz y la descendencia de David.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Jer. 49; 2 Reyes 24:5-7; 2 Crón. 36:6 -9; 2 Reyes 24:8-9; Jer. 22:24 – 23:32):

¿Qué tienen en común los mensajes de Jeremías a Ammón, Edom, Damasco, Kedar y Hazor? ¿Qué entenderán estas naciones acerca de Dios cuando sean destruidas?


¿Qué acusación hace el Señor hacia los pastores de Judá? Describa al Rey Pastor que se levantará para dirigir a su pueblo.

¿Qué promesa hace Jeremías con respecto a este Rey Pastor y las personas a las que dirige?

Describa a los líderes espirituales durante los últimos años de Judá.

El Corazón: Un Indicador Defectuoso de lo Correcto y lo Incorrecto

Por Iva May, 10 de agosto

Traducido por Rocío López

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La sabiduría contemporánea afirma que la mejor opción en la toma de decisiones es «confiar en su corazón» o «dejar que su corazón sea su guía». Este punto de vista es tan incorrecto como perverso. ¿Por qué? Porque el corazón y sus pensamientos son defectuosos. El corazón es como la puesta del sol, incapaz de disipar la oscuridad mientras el sol se hunde bajo el horizonte. La verdad es como el sol naciente al amanecer que disipa la oscuridad de la noche. No se puede confiar en el corazón para discernir el bien y el mal.

Desde antes del diluvio, la gente ha seguido los dictámenes de sus corazones: «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal» (Génesis 6: 5) Como resultado, «Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.» (6:11). Por lo tanto, Dios inundó la tierra y destruyó todos los seres vivos que respiraban fuera del arca de Noé.

La situación no es diferente en los días de Jeremías,

– “Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante.” (Jer. 7: 23-24)
– “Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; antes se fueron tras la imaginación de su corazón” (9:13-14 )
– “Porque solemnemente protesté a vuestros padres el día que les hice subir de la tierra de Egipto, amonestándoles desde temprano y sin cesar hasta el día de hoy, diciendo: Oíd mi voz. Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón.” (11: 7-8).
-“Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos. . . ” (13:10).
– Jeremías incluso había declarado esta verdad inequívocamente: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (17: 9)

Dios ha provisto un medidor externo que es confiable y sin defectos: Su Palabra. Y Jeremías lo ha internalizado: “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos.” (15:16). El rechazo de Judá de la Palabra de Dios, sin embargo, los ha dejado con la sabiduría nacida de un corazón oscuro: «Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen? (8:9).

La verdad es el sol que se levanta en el horizonte del tiempo y disipa la oscuridad del pecado que reside en el corazón.

Jesús condena a aquellos con corazones oscuros, ”Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.” (Jn. 3:19-21).

Jeremías consumió la palabra de Dios. Como el sol al amanecer, entró en su corazón e iluminó su camino. La palabra corrigió su corazón defectuoso y conquistó su testaruda voluntad para poder seguir a Dios.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Jer. 16-18; 35):

¿Qué aprenderá Judá acerca del Señor como resultado de su cautiverio?


Moisés le presenta a Israel dos opciones: obedecer y experimentar la bendición, o desobedecer y experimentar la maldición. Jeremías usa esta bendición y maldición para mostrar la sabiduría de Dios en Jeremías 17:5-10.

¿Por qué empienza con la maldición en lugar de la bendición?

¿Qué dice Jeremías acerca de sí mismo que lo coloca en la categoría de bendición?

En el mensaje de Moisés a Israel antes de su entrada en Canaán, les recuerda que descansen en sábado (Ex. 35:1-2). Lamentablemente, Jeremías señala que no pudieron guardar el sábado. ¿Cómo ve el Señor su desobediencia? (Jer.18:15-17)

¿Qué ejemplo usa Jeremías para demostrar obediencia? ¿Qué revela esta ilustración sobre Israel?

Respuesta a la Antigua Pregunta

Por Iva May, 9 de agosto

Traducido por Rocío López

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Jeremías presenta una pregunta hecha por los justos en cada generación: ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente? (Jeremías 12:1b)

Los malvados a menudo parecen más felices que los que permanecen fieles al Señor. Su felicidad, sin embargo, es temporal. Se basa en las apariencias, las posiciones terrenales y la abundancia de posesiones. Y se basa solo en la actualidad. Por lo tanto, su felicidad no debe ser envidiada, sino lamentada.

Poco saben los que están en Jerusalén que un asedio de dos años no está lejos en el futuro, cuando un asedio prolongado causará una gran hambruna en medio de ellos, y la gente comerá su propia descendencia: “Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los estrecharán sus enemigos y los que buscan sus vidas.” (Jer. 19:9).

Moisés advirtió sobre tal día: “Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo… La tierna y la delicada entre vosotros…mirará con malos ojos al marido de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo” (Deut. 28:53-57).

Joaquim reina durante once años, Joaquín reina durante tres meses, y el noveno año del reinado de Sedequías es interrumpido por los babilonios, que sitian Jerusalén hasta su undécimo año, cuando es llevado cautivo, sus hijos son asesinados ante sus ojos, luego le sacan los ojos, y él y la mayoría de los residentes de Jerusalén son llevados a Babilonia. Debido a la hambruna extrema en la ciudad, es probable que las mujeres coman a sus hijos recién nacidos. Esto no suena esperanzador.

Jeremías responde a su propia pregunta: «porque dijeron: No verá Dios nuestro fin.» (12:4). En verdad, aquellos que no consideran las consecuencias de mañana están felices hoy. Aquellos que viven sin darse cuenta del próximo día del juicio viven felices. Hoy, pero no mañana.

Esa verdad, que la felicidad de hoy es la tristeza de mañana, sostiene a los justos. Miran y viven para otro día. No viven para la felicidad hoy, sino para el regreso de Cristo. Debido a que viven para ese día, la alegría llena sus corazones y sostienen lo que el mundo ofrece libremente. La santidad siempre triunfa sobre la felicidad.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Jer. 12:1 – 15:21):

Un ministerio no apreciado y aparentemente sin éxito le quita a Jeremías su fuerza.

¿Cómo aborda el Señor su cansancio del alma?


El Señor le ordena a Jeremías que use elementos visuales (cerámica, cestas de higos, fajín de lino, título de propiedad) como herramientas de enseñanza. ¿Qué representa la faja de lino de Jeremías?


Repasa Deuteronomio 28:23. ¿Qué había prometido Moisés que ocurriría si Israel continuara en desobediencia? ¿Qué razón da Jeremías por la sequía de Judá?


El Señor se refiere a la exitosa intercesión de Moisés y Samuel (15: 1). ¿Por qué el Señor le dice a Jeremías que no ore por Judá? ¿Qué revela esto acerca de Dios? ¿Sobre la dureza del corazón del pueblo de Dios?

Culto Distorsionado

Por Iva May, 8 de agosto

Traducido por Rocío López

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Es posible que no tenga un «dios» en un estante, pero aún puede confiar en las afirmaciones fraudulentas de un ídolo. Un ídolo es cualquier cosa en la que una persona confía, aparte de Dios, para su salud, seguridad, protección, etc. La idolatría es una adoración distorsionada.

Dios probó su abundante provisión en el jardín del Edén. Satisfizo todas las necesidades de Israel en el desierto. Le dio a Israel la tierra de Canaán, con campos y jardines desarrollados y viviendas amuebladas. Podrían confiar en el «Creador de todas las cosas» para seguir satisfaciendo sus necesidades. Sin embargo, así como Adán y Eva desconfiaron de la bondad de Dios en el jardín, Israel desconfió de la bondad de Dios en el desierto.

Poco después de heredar la tierra prometida, Israel pasó de confiar en el Creador de todas las cosas a confiar en los dioses de los pueblos a su alrededor. Israel vio la idolatría de sus vecinos y copió su comportamiento: “Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva. Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.” (Jer. 10:3-5).

Un ídolo puede ser cualquier cosa hecha por el ingenio humano y las manos. La riqueza, el gobierno, la ciencia, la religión, la tecnología, etc. se convierten en ídolos cuando se convierten en la seguridad del hombre. Verdades sobre la idolatría:

LAS RIQUEZAS se convierten en un ídolo cuando las personas confían en su cuenta bancaria. Una persona sabia ahorra y se prepara para el futuro, pero finalmente sus ahorros no pueden salvarlo. Los ahorros son vulnerables a la guerra, el uso de información privilegiada y otras variables.
EL GOBIERNO se convierte en un ídolo cuando la gente confía en él para protegerlos y mantenerlos. Dios a menudo usa el gobierno para proteger y bendecir a las personas, pero los gobiernos son vulnerables al tiempo, la corrupción y el colapso.
LA TECNOLOGÍA puede ser una herramienta para el bien, pero se vuelve idólatra cuando las personas pasan una enorme cantidad de tiempo entreteniéndose mientras descuidan su salud espiritual.
LA RELIGIÓN se vuelve idólatra cuando las personas sustituyen la asistencia a la iglesia, dando registro, actividad ministerial o servicio social en lugar de la justicia de Cristo. Esas acciones son buenas, pero no hacen a una persona justa ante Dios.
Las personas a menudo compran automóviles, casas, ropa y otras POSESIONES para sentirse bien consigo mismas; por lo tanto, el consumismo es un ídolo cuando las posesiones se convierten en la seguridad de una persona.

Dios creó al hombre para relaciones profundas y gratificantes, pero las relaciones se vuelven idólatras cuando las personas confían en una relación particular para su validación y seguridad. La muerte, el divorcio y el pecado interrumpen las relaciones, pero el que confía en Jesucristo como Señor y Salvador nunca experimentará la separación de la relación que ofrece seguridad y validación.

La idolatría siempre hace afirmaciones fraudulentas de proporcionar bendición, fertilidad, lluvia, prosperidad o seguridad. Jesús viene a dar vida abundante. No defraudará a los que confían en Él.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (Jer. 8:4 – 11:23):

¿Qué papel ha jugado la falta de alfabetización bíblica en la declinación espiritual de Judá?


Jeremías es conocido como el profeta llorón. De acuerdo con Jeremías 18:18; 9:10; 11: 6-8 y 13:17 ¿qué inspiró el llanto de Jeremías?


¿Qué contraste hace Jeremías entre los ídolos y el Rey de las naciones, y cómo se agrega esta comparación a su llanto?

La Imagen Dorada de la Intolerancia

Por Iva May, 7 de agosto

Traducido por Rocío López

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Daniel y sus amigos viven en una nación de intolerancia. Nabucodonosor construye una imagen grande, brillante y costosa y hace que la adoración de esta imagen sea pública: “Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas… y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo” (Dan. 3:4,6).

La llanura de Dura en la provincia de Babilonia es una zona de intolerancia, no un lugar para la libertad religiosa. La imagen es una expresión externa de una actitud interna, una imagen adorada por aquellos con corazones llenos de orgullo, que aplastan a los que se atreven a estar en desacuerdo. La política está respaldada por el gobierno, brutal en su refuerzo: inclinarse y adorar, ¡o ser arrojado a un horno en llamas!

El decreto coloca a los amigos de Daniel, Ananías, Misael, Azarías y a todos los judíos en la mira de Nabucodonosor, quien se ve a sí mismo como un dios: “¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?” (3:15).

Los amigos de Daniel demuestran el costo de la condena: «Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” (3:16-18).

Su convicción revela el orgullo y el odio que llenan el corazón del rey pagano y sus amigos. Ellos atacan con brutalidad: «Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado.» (3:19). Nabucodonosor ata y arroja a los tres amigos a un fuego ardiente. Revelando así su verdadera convicción en su dedicación de servir al Dios Verdadero, incluso si Él no los salva del fuego. El SEÑOR rescata a sus siervos, pero incluso si Él no lo hubiera hecho, ellos estaban preparados para morir por su creencia en el Dios vivo. Demuestran que el cautiverio en una tierra extranjera ha curado a Judá de la idolatría por primera vez en su historia.

Sin que Daniel y sus amigos lo supieran, Jeremías (en Jerusalén) también sufre por ser un hombre de convicción durante los días de intolerancia. Ahora, Pasur, hijo de Imer, el sacerdote que también fue gobernador principal en la casa del SEÑOR, escuchó que Jeremías profetizó estas cosas. Entonces Pasur golpeó al profeta Jeremías, y lo puso en el cepo (Jer. 20:1).

Estas escenas revelan una serie de verdades sobre personas de convicción:

– Los delitos de odio son cometidos por personas orgullosas e intolerantes, que prefieren la oscuridad a la luz, que encarcelan y matan a quienes no están de acuerdo con ellos.
– Algunas veces las pruebas de fe son sutiles, pero a veces son ruidosas, públicas y dolorosas.
– Aquellos que tienen convicciones basadas en la Biblia a menudo sufren persecución por esas convicciones. Dios da nacimiento a la convicción junto con la audacia en los corazones de aquellos que le temen a Él en lugar de al hombre.
– Dios no siempre rescatara a los hombres de convicción, pero siempre vale la pena sufrir por la convicción. «Pero si no», la fe debe ser la consigna del pueblo de Dios en cada generación.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Dan. 2-3; Jer. 7:1 – 8:3):

¿Qué sabe Nabucodonosor acerca de Dios como resultado de su sueño?


Dios usa el sueño de Nabucodonosor y su interpretación para catapultar a Daniel de la oscuridad a un papel altamente visible. ¿Qué problemas crea la promoción para Daniel? ¿Cómo la insistencia anterior de Daniel en defender sus convicciones con respecto a la comida de Babilonia preparó a sus amigos para la prueba que enfrentaron con respecto a inclinarse ante la imagen dorada? ¿Qué revela esto acerca de la formación espiritual de aquellos a quienes Dios usa?

Las Dificultades del Ministerio

Por Iva May, 6 de agosto

Traducido por Rocío López

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Jeremías acaba de entregar uno de sus mensajes más fuertes hasta la fecha. Él promete un desastre, mientras que los falsos profetas le dicen a la gente que Dios no actuará en contra de Israel, por el bien de su templo. Jeremías predica el arrepentimiento mientras los sacerdotes y profetas aprueban la adoración de ídolos. Como no pueden callar a Jeremías, se ponen a la ofensiva atacándolo verbalmente.

Sin embargo, Jeremías no se involucra en una guerra verbal, sino que responde a sus burlas clamando a Dios. Aquí hay un hombre que ha pasado años intercediendo ante Dios por un pueblo rebelde, y todo lo que hacen es atacarlo. Él es lo mejor que tienen para ellos; él está entre ellos y el juicio de Dios. Quién sabe qué desastre habría golpeado años antes si no hubiera sido por las oraciones de Jeremías.

No hay nada que distraiga más a los que están en el ministerio que ser atacados con agresiones verbales o sufrir abusos. Los ataques verbales desgastan a los ministros de Dios.

Anteriormente en su ministerio, Jeremías había orado para evitar la ira de Dios. Sin embargo sus oraciones han cambiado, a oraciones imprecatorias. Jeremías ve los ataques verbales, más que un ataque personal, como una rebelión total contra Dios. Por lo tanto, el SEÑOR le da instrucciones a Jeremías para que deje de interceder por Israel: “Me dijo Jehová: No ruegues por este pueblo para bien. Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con pestilencia.” (Jer. 14:11-12). Él continúa: «Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.» (18:17). La rebelión continua y le cuesta a las tribus restantes de Israel uno de sus más grandes defensores en oración.

Dios le da a Jeremías dos imágenes para ilustrar su juicio, una de las cuales es la cerámica. El SEÑOR le ordena a Jeremías que compre una vasija de barro de cerámica, que lleve la vasija ante los ancianos al Valle del hijo de Hinom (donde Judá practica el sacrificio de niños), quiebra la vasija y declara: «Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de barro, que no se puede restaurar más” (Jer. 19:11). No hace falta decir que esto no le sienta bien al sacerdote y al principal gobernador de la casa del SEÑOR; azotan a Jeremías y lo ponen en el cepo durante la noche.

Jeremías 20:7-18 registra la respuesta de Jeremías a su maltrato: «cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí” (20:7b). Por lo tanto, decide quedarse callado. «Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.” (20:9). Jeremías parece andar en una montaña rusa de emociones. Él rompe en un canto de alabanza en un momento: ¡Cantad a Jehová, load a Jehová! Solo para volver a la autocompasión momentos después, ¡Maldito el día en que nací! (20:13a, 14a).

Por las métricas del ministerio de hoy, Jeremías es un fracaso. Su audiencia lo rechaza, y desprecia el trabajo que Dios le ha dado. ¡Pero Jeremías no se rinde! Cuando Dios llama a un hombre al ministerio, no es un llamado al éxito, sino un llamado a morir para el éxito.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Jer. 19:1 – 20:18; Daniel 1:1-21):

¿Cómo utiliza Jeremías lo visual de la vasija de barro en su mensaje a Judá? ¿Cómo responde el sacerdote a su mensaje?


Describa la respuesta de Jeremías tanto al sacerdote como al Señor después de haber sido colocado en el cepo en la puerta alta de Benjamín.

Mientras tanto, ¿cómo están siendo tratados los jóvenes llevados al exilio? ¿Cómo responde Daniel a la situación en que se encuentra? ¿Cómo se compara esto con el comportamiento de José después de ser llevado a la esclavitud en Egipto?

El Rescate de Dios de la Ambición Egoísta

Por Iva May, 5 de agosto

Traducido por Rocío López

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Palabra que habló el profeta Jeremías a Baruc hijo de Nerías, cuando escribía en el libro estas palabras de boca de Jeremías, en el año cuarto de Joacim hijo de Josías rey de Judá, diciendo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel a ti, oh Baruc: Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque ha añadido Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso. Así le dirás: Ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo a los que edifiqué, y arranco a los que planté, y a toda esta tierra.” (Jer. 45:1-4).

Dios le había dado a Jeremías una orden de escribir sus profecías en un rollo; Baruc en realidad sirvió como el escriba que los escribió. Entonces el SEÑOR envió a Baruc para leerlos al pueblo de Judá. Cuando la palabra de estas profecías llegó al rey Joacim, el cortó el rollo de la Palabra de Dios con un cuchillo y lo arrojó al fuego (Jer. 36:23). Luego envió a buscar a Jeremías y a Baruc, pero fueron ocultados por funcionarios amistosos.

Baruc ha sido la amanuense de Jeremías (el nombre propio del secretario del escribano) durante muchos años; quizás comenzó el ministerio bajo el reinado del piadoso Josías, cuando los profetas eran respetados. Sin embargo, los tiempos han cambiado, y ahora Baruc se encuentra a sí mismo, un hombre educado y bien educado, un marginado perseguido, sirviente de un profeta impopular, que se esconde y teme por su vida.

Jeremías registra su queja y su ambición secreta (45:3). Baruc se ha dado cuenta de que podría ser mucho más; con su educación, podría estar al servicio del rey (su hermano Seraías se identifica como el intendente del rey en 51:59). Se lamenta de su humilde estado, su sufrimiento y su inquietud actual. Dios responde a su dolor exponiendo su ambición oculta por una posición de estatus y paz («grandes cosas»). Dios también revela su plan futuro para Judá: destrucción, lo que implica que aquellos que actualmente ocupan puestos de prominencia ganados por la ambición carnal sufrirán más tarde (como lo hacen, siendo asesinados por Nabucodonosor). Dios le promete a Baruc, sin embargo, que será entregado y que su vida se le dará como premio (45:5).

Esta historia nos enseña las siguientes verdades:

– Nuestras ambiciones secretas y nuestras frustraciones presentes no están ocultas a Dios.
– Nuestra situación actual (inquietud, suspiros, frustración) puede muy bien ser un regalo de Dios, para evitar que actuemos por ambición egoísta.
– Nuestro servicio a Dios en dificultad, oscuridad, o incluso rechazo aparente, trae alabanza de Él en el presente y promesa de recompensa y bendición futuras.
Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Jer. 25:15-38; 36; 45; 46):

¿Qué analogía usa el Señor para describir su juicio contra los pastores que desvían a Israel?


¿Qué revela la escena en Jeremías 36 sobre aquellos que desean responder al SEÑOR pero sirven bajo reyes malvados?


En lugar de humillarse ante Dios, el rey Joacim busca protegerse a sí mismo de los babilonios haciendo una alianza con Egipto. ¿Cómo responde Dios a la insensatez de Joacim? ¿Qué revela esto acerca de Dios?

El Campo de Batalla por la Justicia y la Verdad

Por Iva May, 4 de agosto

Traducido por Rocío López

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Después de la muerte de Josías, su hijo Joacim comienza a reinar. Bajo su liderazgo, Judá regresa a la idolatría a toda marcha. Esta declinación espiritual ocurre veintitrés años después de los casi cincuenta años de ministerio profético de Jeremías a Judá. Jeremías responde a la idolatría de Judá y anuncia una inminente cautividad babilónica: «Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años» (Jer. 25:11). Jeremías insta a Joacim y Judá a regresar al SEÑOR, «y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y adorándoles, ni me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal» (25:6). Jeremías le promete a Judá que su templo sería como Silo «y esta ciudad la pondré por maldición a todas las naciones de la tierra.” (26:6).

Profetizar durante el reinado de Joacim coloca a Jeremías entre una roca y un lugar difícil: «Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual puse ante vosotros” (26:3-4). Su audiencia de sacerdotes, profetas y el pueblo no agradecen su mensaje y responden: “De cierto morirás. ¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador?  Y todo el pueblo se juntó contra Jeremías en la casa de Jehová.» (26:8-9). ¡Todo esto tuvo lugar en el templo del SEÑOR!

El templo del Señor fue un campo de batalla por la verdad y la justicia a lo largo de la historia de Israel. Cuando la batalla por la verdad y la justicia se perdió en el templo, la protección de Dios se eliminó de la ciudad y Jerusalén fue condenada a la destrucción.

Una batalla similar se desata hoy. Cuando el pueblo de Dios compromete la verdad y la justicia en sus lugares de culto, la ciudad que la rodea queda bajo el juicio de Dios. ¡Siempre comienza en la casa de la iglesia! Las iglesias y las naciones siguen un patrón predecible. Si el enemigo no puede destruirlos con LA MENTIRA, entonces los engañará con verdades a medias, o los desviará para que hagan lo que es «bueno» en lugar de lo que es mejor. El «bien» es a menudo el enemigo amargo de «lo mejor». Cuando la gente elige lo que es simplemente bueno, entonces se desvían hacia verdades a medias. Luego, abrazan LA MENTIRA, y la idolatría y con la inmoralidad hacen lo mismo. La verdad nunca se pierde de la noche a la mañana; Jeremías le recuerda repetidamente a Israel que sus padres han ido a la deriva y ahora están en plena desobediencia.

Los que son llamados por el Nombre del SEÑOR asoman la cabeza en la arena cuando comprometen la verdad y la justicia. Serán juzgados junto con la ciudad a la que han sido llamados como sal y luz. Cuando la luz se apaga y la sal pierde su sabor, ellos también perecerán junto con la ciudad. La batalla por la verdad y la justicia en el mercado se gana o se pierde en el templo.

Preguntas de la lectura cronológica de la Biblia de hoy (2 Crón. 36:1-5; 2 Reyes 23:31-37; Jer. 22:1-23; 25:1-14; 26; 2 Reyes 24:1-4):

Repasa 1 Reyes 2:1-4. ¿Qué le promete David a Salomón y a sus sucesores sobre el gobierno?


Describe el sucesor de Josías al trono.


Jeremías confronta a los dos hijos de Josías, Joacaz y Joacim, con respecto a su abuso del trono. Haz una lista de esos abusos.


¿Cómo responde Joacim a aquellos que buscan influir en la gente para escuchar la advertencia de Jeremías? ¿Qué revela esto acerca de los líderes que están decididos a salirse con la suya?


Repasa Génesis 49:10. ¿Qué promete Jeremías que asegura el cumplimiento de esta profecía?

Cuando Dios Arrasa la Tierra

Por Iva May, 3 de agosto

Traducido por Rocío López

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Sofonías comienza a profetizar 40-50 años antes del cautiverio babilónico. Habla de un día venidero («el día del SEÑOR» se menciona al menos doce veces en el libro de Sofonías), un día en el que Dios establecerá el servicio de limpieza y barrerá la tierra. Los hombres y los animales, las aves del aire y los peces del mar serán barridos. El pecado se habrá infiltrado tanto en cada área de la creación que Dios, una vez más, destruirá a todo ser viviente sobre la tierra.

Sofonías enseña varias verdades cruciales sobre Dios y el día del juicio:

Dios castiga a los que usa para disciplinar a su pueblo.

Moab y Ammón no quedarán impunes por insultar al pueblo de Dios; serán «campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo» (Sof. 2:9).

Aunque Dios usó a los etíopes y asirios para disciplinar a su pueblo, Él los destruirá. A los etíopes les dice: “seréis muertos con mi espada” (2:12). Y de Asiria, dice: «Y extenderá su mano sobre el norte, y destruirá a Asiria, y convertirá a Nínive en asolamiento y en sequedal como un desierto» (2:13).

Dios castiga a quienes lo tergiversan ante su pueblo.

Cada estrato del liderazgo de Judá maltrata a la gente y no respeta al Señor:

Sus príncipes crean un lugar de miedo en lugar de un lugar de seguridad para aquellos a quienes sirven (3:3)

Sus jueces cazan para destruir a quienes deberían proteger y administrar justicia (3:3).

Sus profetas dicen mentiras que engañan y traicionan a quienes deben advertir y proteger (3:4)

Sus sacerdotes profanan el santuario y violan las Escrituras en lugar de obedecer las Escrituras y tratar el templo de Dios como santo (3:4).

Dios cumple las promesas que hace.

Dios habla de un día futuro en el que quitará su juicio de su pueblo y será rey en medio de ellos.

«En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento» (3:9).

“Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice” (3:12-13).

“Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal” (3:15).

Dios promete que su pueblo morará una vez más en su propia tierra.

“En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová” (3:20).

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Sof. 2:8 – 3:20; 2 Cron. 35:20-27; 2 Reyes 23:29-30; Jer. 47-48):

Cuando Josías no tiene en cuenta la advertencia de Necao y continúa la guerra con Egipto, ¿qué revela esto sobre él?

¿Qué caracteriza a la nación de Moab y precipita el juicio de Dios? ¿Qué revela esto sobre el juicio de Dios sobre las naciones?

El Duro Amor de Dios

Por Iva May, 2 de agosto

Traducido por Rocío López

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A veces el amor no es tierno y dulce; a veces el amor es duro. A veces el amor de Dios es duro. Puede que a la gente no le guste pensar en el amor duro de Dios, pero es lo que es. Dios habla a la familia del rey en Judá: “Como Galaad eres tú para mí, y como la cima del Líbano; sin embargo, te convertiré en soledad, y como ciudades deshabitadas.  Prepararé contra ti destruidores, cada uno con sus armas, y cortarán tus cedros escogidos y los echarán en el fuego» (Jer. 22:6-7). Ciertamente suena como amor duro!

Moisés entendió el duro amor de Dios. El mismo amor que sacó a los hijos de Dios de Egipto los puso «en la esquina» del desierto durante cuarenta años debido a su incredulidad y rebelión.

David entendió el duro amor de Dios: “Limpio te mostrarás para con el limpio,
Y rígido serás para con el perverso” (2 Sam. 22:27; Sal. 18:26). El mismo amor que ungió a David como rey confrontó el adulterio de David y el asesinato de uno de sus hombres valientes.

Dios ha procurado atraer a Israel de nuevo a Sí Mismo durante cientos de años, sin embargo, han «Porque dejaron el pacto de Jehová su Dios, y adoraron dioses ajenos y les sirvieron” (Jer. 22:9). Finalmente, levanta a los asirios para sacarlos de la tierra. Amor duro.

Judá ha hecho poco menos como nación. Han experimentado momentos de avivamiento bajo los reinados de Asa, Josafat, Ezequías y Josías, pero la mayoría de sus 345 años como nación se han caracterizado por la idolatría.

Jeremías entiende el duro amor de Dios. El amor que le dio a Israel la tierra de Canaán los saca de la tierra debido a su incredulidad, rebelión e idolatría. Ese mismo amor levanta a los egipcios para destronar a Joacaz.

El duro amor de Dios envió a Habacuc a profetizar sobre su cautiverio inminente: «Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas» (Hab. 1:6). ). Habacuc declara: «Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio» (1: 13a), y cuestiona el uso de Dios de los traidores y los malvados para ejecutar el juicio: «¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él y haces que sean los hombres como los peces del mar, como reptiles que no tienen quien los gobierne?” (1:13) La oración de Habacuc muestra su comprensión del amor duro de Dios; él ora: “En la ira acuérdate de la misericordia” (3:2). Israel merece el «duro amor» de Dios, pero Habacuc le pide al Señor que modifique su ira con misericordia.

El duro amor de Dios levanta a los reyes paganos para castigar a las personas del pacto, pero su amor redime un remanente y castiga a los castigadores. Dios muestra un amor duro porque su santidad lo exige, su disciplina lo requiere y sus hijos a menudo lo necesitan. No importa cuán duro sea Su amor, todavía es amor, amor que un día finalmente llevará a su pueblo a casa.

Preguntas de la lectura bíblica cronológica de hoy (Habacuc; Sofonías 1:1 – 2:7):

Enumere las quejas que Habacuc plantea en el capítulo 1.


¿Qué revela Habacuc sobre el carácter de Dios?


¿Qué comunica Dios acerca de las personas orgullosas en su respuesta a las quejas de Habacuc?


¿Qué le enseña la respuesta de Dios a Habacuc acerca de Dios? ¿Cómo responde él al anuncio de Dios de un juicio inminente?